lunes, 30 de enero de 2017

          Hoy me levanté cruzada. Si. Cruzada. Cruzada con la vida. Con las redes sociales. Con el trabajo. Con la gente en general. Alguna vez les pasó?  A mi me está pasando bastante seguido ultimamente. 
           Me pregunto si soy soy, si es la gente, el calor, la ciudad, el estrés... que se yo!! 
           Abrí los ojos (con pocas ganas) como a las 6.30 AM.  e inmediatamente supe que iba a ser un dia jodido.  Miles de cosas por hacer. Cero ganas de hacerlas.  Y cero posibilidades de evitarlas. En fin. Un Lunes de Miercoles!!
           Inmediatamente empecé a sentir esa pesadez en el estómago como cuando me como medio kg. de helado de dulce de leche. O sea, re mal. Pero, aún no había desayunado. Sin embargo mi cabeza se abrumó con todo lo que tenía por delante:  El Trabajo, Los chicos, sus actividades, el resto de la gente de la cual no podía escapar. 
          Y así, tal como me lo había imaginado, todo me cayó mal. 

          Llego a la Colonia de Vacaciones con mi hijo (quince minutos antes del horario de entrada) y los profes que estaban ahi, me dicen: "NO LO PUEDE DEJAR TODAVÍA. LA PROFE DE ÉL NO LLEGÓ AÚN. NOSOTROS VINIMOS TEMPRANO"  le explico que si me voy a mi trabajo y vuelvo ya van a pasar los quince minutos y no voy a poder llegar a horario.

La pfofe, una  mina con cara de resignada a la vida , Me dice de mala gana: " BUENO... DÉJELO ENTONCES"  
Me dió ganas de llevarme a mi hijo y decirle :- MIRÁ , SI LO VAS A RECIBIR ASÍ CON ESA CARA DE QUE NO TE QUEDA OTRA Y CON POCAS GANAS, MEJOR ME LLEVO A MI HIJO Y LISTO .     PARA QUE ESTÁS ENTONCES? 

Pero, apelando a mi paciencia mas infinita (cuando se trata de mis hijos y del destrato en general, no tengo mucha tolerancia, lo reconozco) Le pregunté a mi niño si quería quedarse y con cierto enojo (porque obviamente se da cuenta de la actitud de la profesora) 
me dijo: - Bueno, mami, me quedo. 

Encima la maestra seguía haciendo acotaciones como : " Está enojado, está cansado, no tiene ganas"

Ganas de ahorcarla a ella tenía yo. Muchas ganas. Ganas de decirle : Callate la boca, y si no tenés ganas de trabajar con niños por qué no te ponés un kiosko ? 

El caso es que mi hijo a regañadientes se quedó. Y yo, seguí viaje a mi trabajo. Pero mi corazón no estaba en paz y la cabeza me explotaba. Pensé en mi niño que se quedó para no contradecirme, pensé en la maestra que no tenía ganas de laburar, pensé en lo que podía pasar si trataban mal a mi hijo... 

Pensé , pensé y  pensé tanto...tanto que casi no podía respirar del dolor en el pecho. 

En la oficina, se sucedieron uno tras otro los personajes nefastos. con Problemas, con malos modales, con agresiones varias. Y yo, ahí... como un volcán a punto de estallar!!!! Me empezó a arder el estómago.  y a doler la cabeza.  Todo parecía un cóctel explosivo. En cualquier momento mi cara de paz infinita se transformaría en el demonio mas feroz. No podía quitarme la imagen del rostro de mi niño y la expresión de disgusto de la maestra porque tenía que atenderlo. 

Y para rematar: Mi jefe que se pone denso a indicarme por teléfono un sinfín de pendientes... A estas alturas tengo la mandíbula trabada de tanto apretar los dientes para no mandar todo al demonio y cerrar la oficina.

En un momento, con la cabeza aturdida por tanta cosa, miro en un cajón del escritorio y encuentro una caja de lápices de colores. Tomo una hoja y comienzo a pintar. primero con colores estridentes para cargarme de energía. y luego tratando de suavizarlos, dejo varios espacios en blanco. y casi sin querer, por un momento, me libero de las tensiones, de los mala onda que van por la vida consumiendo la energía de la gente, instalo en mi mente la mirada y la sonrisa de mis hijos, el murmullo de los árboles en la plaza, la brisa fresca y el sonido del agua de la lluvia  en el techo de mi casa .

Finalicé mi tarea de pintura. me sentí mejor. aqui les muestro el trabajo terminado. Ojalá les guste. a mi, al menos, logró sacarme la mala vibra y las tensiones en el cuerpo.

Y Uds... como comenzaron este lunes?

                                                                   Emma Ignac.